El infinito

Tengo pánico de envejecer delante de todo el mundo. Cuando miro las fotos de mis abuelos jovenes, no los reconozco. La transición entre la foto y la persona que tengo delante es tan brutal que soy incapaz de conectar los puntos. Son seres humanos distintos, que habitaron momentos distintos de la historia y comparten muy poco en común. Al menos de forma física. Pero nunca llegaré a conocer a mis abuelos.

Y me da pánico que no suceda lo mismo conmigo. Que la gente pueda ver, poco a poco, una transición sutil y fina, cómo me hago viejo. Con cada foto, con cada nueva palabra que dibujo en internet, cada vez que demuestro que sigo vivo, envejezco. Pienso en toda la gente que alguna vez he abandonado, que me he negado a ver o que ellos se han negado a volverme a mirar, por el motivo que sea, del más grave al más peregrino, pienso en esa gente observando mis fotos. Regocijándose en el paso del tiempo. De 2012 a este 2017. Poco a poco. Con un golpe de tecla, mis arrugas se perfilan, mi frente se vuelve cana, pierdo fuerza y ganas. Ellos manipulan el tiempo por mi. Yo no poseo, como sí lo hacen mis abuelos, esa capacidad. Nunca podré mirar atrás y pensar que hay algo allí que fue mio alguna vez. «Este era yo», decían. Pero yo solo puedo decir: «este soy yo».

Mi rostro no cambia bruscamente, se crea un lerp que provoca una fusión en el tiempo. Cada segundo es un segundo que se suma al segundo anterior. Cada momento desaparece, es absorbido por el contiguo. Todas estas capturas del tiempo fugitivo no son más que la certeza de que no hay tiempo posible, que no existe ya la fuga, que no se escapa nada, porque todo termina por permanecer.

Me hundo en esa idea, naufragio en ella: todas las personas que alguna vez he querido y ya no contemplando mi rostro, más ajado, un pergamino indescifrable, y jactándose por estar lejos. En la oscuridad, en la penumbra de la noche de mi recuerdo. Tengo la sensación de que son ellos los que drenan la vida que pierdo. Que si no estuviesen ahí, cavilando contra mi, yo podría ser eterno. La eternidad, la inmortalidad, el infinito, se encuentra en uno mismo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s